Arquitectura de Salesas: el Palacio de Longoria.

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Si en Barcelona arrasó el Modernismo, en Madrid se adoptó de una forma más sobria prefiriendo claramente un planteamiento más ecléctico en búsqueda de una arquitectura nacional. Pero esto no quiere decir que no encontremos muestras brillantes de este estilo que imperó a finales del siglo XIX y en las primeras décadas del XX.

Palacio de Longoria en Salesas Village

El barrio de Salesas se puede enorgullecer de contar con la obra maestra del Modernismo de la capital. El icónico Palacio de Longoria, conocido por acoger desde hace ya unas décadas la sede de la Sociedad General de Autores y Editores, fue proyectado por Jose Grases Riera tras un encargo del empresario Javier González Longoria que le dio libertad creativa al arquitecto que ya era conocido en la ciudad por otros trabajos de éxito como habían sido el Palacio de la Equitativa (que tras ser la sede del Banco Español de Crédito espera ahora a abrir sus puertas convertido en el nuevo hotel Four Seasons de Madrid) o el desaparecido Teatro Lírico (actual sede del Consejo General de Poder Judicial). Más adelante, coincidiendo con la construcción del Palacio Longoria, Grases Riera proyectaría otra de sus obras emblemáticas: el monumento a Alfonso XII en el Parque del Retiro.

Edificio de la SGAE

Pero centrándonos en el edificio que encontramos en el cruce de la calle Pelayo con Fernando VI, está claro que no pasa desapercibido. Su juego sinuoso de formas vegetales hace que destaque en una calle donde impera la elegante sobriedad madrileña. Tras pasar la puerta, lo que nos llama la atención es su escalera imperial en bronce, hierro y mármol iluminada gracias a una bóveda acristalada creada por la prestigiosa casa Maumejean (de sus talleres han salido obras para la Catedral de Sevilla, Burgos o el Teatro Reina Victoria, entre otros). Lejos de la vista de los viandantes, en la parte posterior del palacio, encontramos otra de las joyas: su jardín y la fachada posterior, donde destaca una espectacular palmera que sirve de sujeción del mirador. El palacio conforma un conjunto único de la ciudad y, pese a las reformas a las que ha sido sometido, conserva todavía la magia que lo convierten en una parada obligatoria en el barrio (y en la ciudad).

Edificio de la SGAE

Salesas es conocido por ser una de las zonas más bellas de Madrid y joyas como estas lo confirman. La próxima vez que pases por allí, asegurarte de quedarte un rato mirándolo. Merece la pena.